|
Motivos tienen en la Sexta, para estar contentos. La generosidad de ZP, con la cadena les ha hecho doblar por una noche el número de telespectadores, han llegado al millón, con la entrevista que Buenafuente, le hizo al presidente. La entrevista, en mi opinión, lamentable. Ni interesante, ni graciosa, ni ágil. A pesar del cuestionario, ZP, no estuvo a la altura y Buenafuente, tampoco. Y es que nos olvidamos demasiadas veces de aquello de zapatero a tus zapatos (sin segundas). Un humorista es un humorista, pero lo de entrevistar a un jefe de gobierno es otra cosa. Y un jefe de gobierno es un jefe de gobierno, pero para el cargo, como es evidente, no se requiere una especial simpatía. Me pareció un ladrillo del siete. Por no gustarme no me gustó ni el entorno elegido, ni el tono utilizado, ni las gracietas preparadas y mucho menos las risas enlatadas. Al Andréu le vi agarrotado en un sillón demasiado grande para su tamaño y a ZP, pues como siempre, aburrido y docente. En fin que no es un programa de los de guardar. Una melonada más que no creo que le de votos a ninguno de los dos. Suspenso.
Quien si me dejó impresionado fue Trinidad Jiménez, la chica de la cazadora en 59 segundos, la noche del pasado miércoles. Creo que es muy dificil poder llegar a ser más simple y sinsubstancia. O no quiere o no sabe, y es una lástima porque la chica da fenomenal en televisión. Toda la noche contando obviedades que merced al talante bonancible que emplearon el M.A.R y la Schlichting, y a las pocas ganas de pelea que tenía el desagradable Losada, pues pasaron sin pena y sin gloria, o sea que como si no hubiera estado.
La S.E.R le agradece los trabajos prestados a Angels Barceló dándole la dirección de Hora 25. A mi entender mucho arroz pa un pollo, pero a lo mejor me equivoco, aunque sus primeras declaraciones hablando de sus coincidencias con el recordado Carlos Llamas me parecen por lo menos atrevidas. Habrá que darle los cien días de cortesía a partir de enero. Y en televisión vuelve Ximo Rovira con un programa de vídeos las noche de los lunes, ya veremos. Lo tiene crudo.
|