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Continuan bajando. Parece que el ciclo comienza a finiquitar. Y es que estos que se creyeron los reyes del mambo, repartiendo leña a diestro y siniestro, se guardaron muy pocos afectos, para los momentos flacos, que ya empiezan a llegar. No creo que haya presentadores con menos simpatías que el blando de Jorge Javier (menos mal que va cuatro horas diarias al gimnasio) y la pechugona de Carmen Alcayde. Y es que estos no sabían (no es de extrañar con tercero de BUP pendiente) que todo lo que sube, baja. Ya puede la cadena anunciar cambios, o llevarlos de prima donna a programas con sinergias, que cuando el share comienza a castigar y se coloca el culo en la rampa del tobogán, la caída es inevitable. Ha sido mucho el despropósito del Tomate, muchos los heridos dejados por el camino y tremendo el daño que sin ton ni son, le han hecho a mucha gente. Espero que ahora que comienzan los momentos flojos, no haya nadie de la productora que les reparta farlopilla para subirles el ánimo, y tampoco haya ningún mandamás, con alcohol o sin el, que les solicite a ninguno de los dos favores sexuales a cambio de... que nunca se sabe. De cualquier manera y siendo conscientes de su imparable caída, ellos, como si tal cosa, continúan mofándose del mar y de los peces. Ayer estos malnacidos se dedicaron hacer chanzas utilizando la minusvalía de la Infanta Margarita. ¿Cómo pueden ser tan rastreros? Si la ONCE no toma cartas en el asunto, quizá por antiguas vinculaciones, alguien con dos dedos de frente debería dar a estos impresentables en el sitio que más les doliera. No se puede tolerar. Nadie ni del corazón ni del hígado, se puede burlar de una persona ciega, con independencia del estamento social que ocupe. ¡Hasta ahí podríamos llegar! En fin que sin ninguna duda esta gentuza está dando las últimas coces que evidentemente al que pille le puede hacer daño, pero es una verdad absoluta, que son las últimas o como mal mayor las penúltimas.
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