|
Como lamento haberme confundido. Yo había apostado por La Noria, pensé, cuando vi los dos primeros programas, que podía ser el programa ideal para la noche de los sábados. Mezcla de magazine con entrevista, tertulia y remaque. Pero mi gozo en un pozo. Parece el sino de la cadena, Telecinco, tiene que bordear la telemierda o cuando no, caer en ella.
El programa de ayer sábado me pareció lamentable. Jordi González, volvió al sitio donde más seguro se siente. Volvió a poner caras, a usar su prepotencia (que desconozco lo que la motiva) y se pensó que estaba en GH o en TNT. Se volvió a buscar el morbo, el puro morbo. La muerte de un deportista al que nadie puede devolver a la vida y los comentarios en una mesa de opinión de un médico demagogo, un periodista deportivo que no sabe de qué va la historia, y un gacetillero al que da bochorno oir. Todo esto aderezado con unas cuantas caidas de ojos del presentador y unas poco claras acusaciones de unos médicos grabados contra su voluntad y por lo tanto emitido sin su consentimiento. En definitiva, más meneo de mierda. Luego el coloquio, mucho más que tendencioso, sobre un ejército que profesional o amateur, se encargaron de presentarlo como un alojamiento de ineptos. Penoso. No tengo claro lo que pretendían pero ciertamente se lo que consiguieron. Tengo la impresión de que en su día Jordi, no debió de hacer la mili....por malos pensamientos.
La parte de la entrevista que parecía, en anteriores programas, era lo que podíamos considerar el centro del mismo, anoche quedó muy desdibujada. Terelu y Calabuig no tienen, o así lo parece, ni peso ni conocimientos para entrevistar a L.M. Ansón, y Urdazi se contagió de la mediocridad de sus partenaires. En fin, que más de lo mismo. La Noria, que había creado expectativas en muchos telespectadores, ha vuelto a caer en lo fácil....la mierda.
|