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Lo que ocurre es que a estos pesos pesados, semipesados, medios e incluso los moscas y mindundis del mundo del politiqueo, les acojona el decir que no, a una entrevista de alguien que tiene mas menos un millón de televidentes asegurados. Son capaces incluso, por aquello de no mear fuera del tiesto, de ensayar sus mejores chistes con tal de aparecer próximos y graciosillos, y se someten, con toda seguridad sin la menor ilusión, a la batería superpreparada de gracietas, del cómico de turno. Y a veces hasta salen con cierto estilo del charco en el que se ven metidos. Pero ni el Andreu está para estas lidias, ni el ZP o Rajoy están para torear en esas plazas. Puedo entender que Revilla, Bono, Pujalte etc.etc, se presten a esas chuflas con chuflistas profesionales, cada cual tiene su punto su estilo y su sitio, pero en mi opinión, alguien que pretende ser presidente de un país serio, debe de mostrar una seriedad que no admiten estos pitorreos, porque lo que le espera al que gane, desde luego tiene poca guasa. Comprendo que en países no con más sentido del humor, sino con menos sentido de la responsabilidad un Chaves o un Castro si que puedan someterse a milongadas de este pelaje, pero a mi no me gusta ver al futuro presidente de mi país vacilado por un gracioso. Yo no me imagino a Merkel, Brown, Durao, Sarkozy, Putin, Bush, Cavaco.....sometido a una charlotada en el que el único que se luce es el entrevistador. Creo que Buenafuente tiene su estilo, y me gusta, pero de la misma manera que no me pegaría ver a Gabilondo entrevistando a cualquier personaje tomatero del momento, no veo al de Reus entrevistando a un político serio. En fin, echar unas risas sí, pero cada mochuelo a su olivo.
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