|
Es una evidencia que el ruido que está trayendo La soledad del juzgador, y que sin duda lo convertirá en uno de los libros de moda, viene motivado porque su autora es la mujer del Juez Bermúdez. De nada le sirve a Elisa Beni, haber sido redactora de Epoca, directora del Faro de Ceuta, o jefa de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, nada hija, el morbazo, y tu lo estás aprovechando de miedo, viene motivado por tu calidad de consorte del juzgador. Que tampoco es mal currículo. Cierto que tu anterior experiencia como autora, que por cierto en esa ocasión compartías con tu marido, en Levantando el velo, no dejaba de ser un manual para becarios que aspirasen a ejercer el periodismo de tribunales. Un ladrillo. Pero yo a lo que voy es a la sorpresa que me produjo el plantón que le diste a Losantos, después de tener cerrada tu comparecencia, (bueno, al Federico y a sus oyentes) realmente me desilusionastes. No comprendo que después de haber recorrido el resto de emisoras generalistas del país, plantes a la cadena de los obispos. Entiendo que pensaras que el morrosko de Teruel, era un morlaco de dificil lidia, más aún si cerca estaba Pedro J. que podría haberte sacado el dichoso asunto de tu editorial, pero como tu sabes, cuando alguien no tiene nada que ocultar es conveniente que toree en todas las plazas. O no.
Impresionante Carlos Blanco. Este joven que ya me dejó epatoufé en su etapa de alevín superdotado junto a Javier Sardá, ha crecido en edad y como no, ha desarrollado más aún si cabe su intelecto. Le he escuchado en Onda Cero presentando su libro Mentes maravillosas que cambiaron la humanidad, y me ha vuelto alucinar, pero no solamente a mi, el Herrera, quería sacarlo por la puerta grande. Licenciado en Química. Filosofía y Teología. Dominando el ruso el copto el cirílico y no se cuantos idiomas más, pero sobre todo con la humildad propia de los más grandes. Qué tipo. Asequible, agradable y con un poder de comunicación solo posible entre los elegidos. Como su libro se parezca algo a su autor tiene que ser todo una bomba. ¡Enhorabuna fenómeno!
|