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Envidia. Asquerosa envidia que no consigo disimular. Esa es la pura realidad. Pero realmente me desespera no conocer tu secreto. Porque tienes que tener una poción mágica. ¿Es gallega, cuál es su fórmula? Porque en otro caso no puedo entenderlo. ¿Como es posible que alguien sin sangre azul, ni poseedor de grandes conocimientos académicos, sin especiales atributos a la vista, pueda obtener tan inusuales cotas de éxito? ¿Como alguien con una voz cazallera y gritona, mirada torva y traviesa, altura propia para el mini basquet, y una peculiar mezcla entre glamour y pomporé, pueda alcanzar esos niveles de gloria? ¿Como alguien que arrostra un dificil carácter materno y un intransigente oficio paterno, huésped desde la tierna infancia de umbríos y lejanos internados, con apellidos tan alejados de cualquier gotha, pueda adquirir tan mayestática notoriedad? ¿Como es posible que alguien sin pertenencia a sagas dominantes, ni aparentes vinculaciones con poderes fácticos, tan alejado de la intelectualidad y de la gauche divine, pueda ocupar un lugar tan preeminente entre los importantes de este país?¿Como alguien cuyo mayor esfuerzo reside, en cambiarse, casi a diario los gayumbos, para asistir a almuerzos, cenas y recepciones y luego poder loar publicamente a tan generosos anfitriones, puede hablar de derechos contractuales? ¿Como alguien que sin el menor pudor nos habla de sus jaguares y sus mercedes, de sus fámulos y propiedades, de su savoir faire y de sus belenes, quiere que compremos a toda costa sus tomates y sus pollones (por cierto, de origen familiar), sus promociones en la Costa Murciana y además usemos su buffete de abogados, pone diariamente a parir a los izquierdosos y rojos que a él le convierten en estrella, mientras a las demás nos transforman (afortunadamente) en mileuristas? Hombre Josemi, tienes que tener algún secreto. Sería capaz hasta de votar a la derechona más recalcitrante, de ducharme incluso dos veces a la semana y de dejarme pellizcar (incluso de cintura para abajo) por cualquier babosete marqués amigo tuyo, con tal de parecerme un poco a Tí. ¡Como te envidio colegui!
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